La importancia de etiquetar correctamente las cosas (Folksonomias)
En los últimos meses me estoy dando cuenta aún más si cabe de lo importante que es etiquetar correctamente los datos y la información para que las herramientas automatizadas puedan encontrar lo que buscan y así reutilizarlo y remezclarlo.
Gracias a un correcto etiquetado, los usuarios que busquen algo lo encontrarán con mayor facilidad, incluso cosas de nicho que serían mucho más difíciles de encontrar en categorías superiores.
Por ejemplo si yo estoy buscando una discoteca de Madrid que ponga música electropop, el primer nivel de categorización sería el geográfico, en éste caso España > Madrid. Podría haber incluso una segmentación del geográfico, como por ejemplo la zona (Tribunal, Moncloa, Chueca, etc.) si bien éste nivel de detalle es muchas veces innecesario, dependiendo de lo que se esté buscando.
Después ya si vendría la categorización de segundo nivel, es decir: Discotecas. Pero he aquí que ya no podemos descender más. No podemos crear decenas de sub-categorías de discoteca para todos y cada uno de los estilos musicales actuales y/o futuros. Sería poco práctico y una solución un tanto anclada en el pasado.
El usuario se encontraría entonces con un gran listado de discotecas de Madrid y tendría que ir una por una viendo si, con suerte, dentro de la información detallada de esa discoteca indica el estilo musical que ponen. No sería grato buscar una discoteca de electropop y meterse en una de reggaeton.
Las etiquetas vienen a salvarnos: dejemos que los propios usuarios categoricen el inmenso listado de primer o segundo nivel, en base a su conocimiento (seguro que mejor que el nuestro porque son ellos a fin de cuentas los que van a ese tipo de discotecas).
Ahora alguien entrará en la categoría discotecas, y si a simple vista no encuentra lo que busca, podrá descender y segmentar aún más su búsqueda y seleccionar fácilmente una “etiqueta” que describa de forma mucho más acotada lo que en ese momento ande buscando, ya sea “electropop“, “salsa” o “conciertos“.
Es lo que se denomina Folksonomía (del inglés Folksonomy) en contraposición a la categorización clásica y rígida que propone la Taxonomía (del inglés Taxonomy).
