Ayer martes se realizó el First Tuesday de Junio, como comenté en mi post anterior, con Martin Varsavsky como ponente invitado.
Era la primera vez que asistía a dicho evento (en realidad, a cualquier evento de networking), y claro, no conocía a nadie (sólo a Varsavsky por foto jaja), y además para variar fuí solo porque nadie de mis compañeros o amigos “del sector” parece tener interés alguno en éste tipo de cosas.
Así que llegué sobre las 19:55 y esperé en un rinconcito a que diera comienzo la ponencia, la cuál se retrasó un poquito, y comenzó sobre las 20:05 más o menos.
Por cierto, está muy chulo Négone, nunca había entrado, y la verdad es que tiene muy buena ambientación “futurista”, y supongo que hará las veces de discoteca por las noches porque tiene barra y cabina de DJ, entre otras cosas, aunque no es excesivamente grande.
Lo que no me gustó es que, aunque supongo que de eso se trataba, de dar un aire desenfadado y de “grupo de amigos” al evento, en ésta ocasión dado que el aforo se vió desbordado y eramos mucha gente, podían haber subido al ponente, a una tarima, o a algún sitio con mayor visibilidad.
A mi me gusta mirar a la cara a los ponentes cuando hablan. Sus gestos me dicen mucho. Y entre el corrillo que se formó en torno a Martín, y que eramos muchos, apenas podía encontrar un hueco entre unos y otros para verle.
Además, que poco respeto tenían algunos, que se pasaron todo el rato cuchicheando y hablando en corrillos, dificultando aún más el escuchar al ponente. A ver si la organización mejora éstas cosas…
A lo que iba, lo primero que le preguntó Carlos Blanco a Martín fué como comenzó en todo ésto de ser emprendedor. Es decir, la experiencia emprendedora más temprana que recordaba, a lo que Martín respondió rememorando los tiempos en los que iba a la escuela, y cómo propuso crear una cooperativa de material escolar entre varios niños, para hacer frente a un vendedor de material que lo ofertaba muy caro enfrente del colegio (reventarle el mercado).
Tras ésto fué avanzando en el tiempo y contando otras experiencias emprendedoras, desde construir y vender lofts, hasta montar una empresa de pruebas de SIDA, pasando por supuesto por Jazztel y Ya.com, y actualmente Fon, al que dedicó bastante tiempo, y dió unos apuntes que no voy a reproducir pero que me hicieron dudar seriamente de si llegará muy lejos en su estado actual, o deberá reconvertir su modelo de negocio cuanto antes… y no digo más.
Otro tema que se trató, aprovechando que él es argentino, es la mentalidad, actitud y valores de los españoles respecto a los argentinos o a los newyorkinos por ejemplo (ciudad donde pasó varios años de su vida). Principalmente resaltó que los argentinos son muy arrogantes, chulescos incluso, y van con cierta prepotencia por el mundo, lo cuál les hace ser muy buenos consiguiendo lo que se proponen. Puso como ejemplo el que en Buenos Aires, tu coges un taxi, y el taxista aspira a ser presidente del gobierno, y saben exactamente como solucionar cada uno de los problemas de Buenos Aires (no que sean correctos sus argumentos, pero el taxista está convencido de cada paso que hay que dar, y lo defiende a muerte).
En España, en general, eso no pasa. Somos demasiado “modestos”, nos acobardamos. Nos debemos de crecer más ante las adversidades, y creérnoslo. Ser más espabilados en una palabra.
También habló de que no hay que desesperar si no te surge ninguna buena idea u oportunidad de negocio, que él tuvo 3 años “de sequía” en los cuáles no se le ocurría absolutamente nada interesante, hasta que pensó en FON. Hay que tener paciencia, y esperar el momento.
De igual forma también comentó, al hilo de errores pasados, la importancia de sacar un producto acorde al mercado actual, no sacarlo demasiado pronto cuando el mercado no esté aún preparado, que es lo que le pasó con Einsten.net (cloud computing) o que incluso le podría haber pasado con FON, que al principio pensaba en sacarlo con WiMax.
Y no me extiendo más, que no acabo.
Me pareció una ponencia muy interesante, y si puedo asistiré a más eventos de éste estilo.
Además me regalaron una fonera (bueno, un código de promoción por el cuál al pedirla sale a 0€, gastos de envío incluidos), y como con ésta ya tendría 3, he decidido regalarle el código de promoción a alguien que la necesite más.
La primera persona que ponga un comentario a éste post, opinando sobre si es cierto que los españoles, por cultura, mentalidad o valores, somos demasiado modestos y no nos hacemos valer, es decir, no CREEMOS en nuestras capacidades y nos falta algo de arrogancia, se lleva el código :-)